Conoce como funciona la quema de grasa y te será más fácil eliminarla

La acumulación de grasa en el organismo tiene una relación directa con el sobrepeso y con la obesidad y, en algunos casos, puede ser un importante factor de riesgo para la salud.

La grasa es esencial para el organismo, pues es la principal fuente de energía que utilizamos para el desarrollo de las funciones vitales. Sin embargo, lo que siempre es necesario evitar es la acumulación de la misma.

Todos sabemos que el ejercicio físico puede contribuir a quemar la grasa corporal. Sin embargo, es importante conocer cuál es el mecanismo que sigue nuestro metabolismo para que se produzca la oxidación de los ácidos grasos y estos se transformen en energía.
Lo primero que hay que saber es que la grasa se acumula en el tejido adiposo y también en el interior de los músculos. Para que esta se transforme en energía, es necesario que la célula grasa llegue a las mitocondrias que se encuentran en el interior de las células musculares. Por ello, es preciso estudiar todos los factores que influyen en el transporte de la célula grasa a la mitocondria.

¿Qué ocurre durante el ejercicio físico?

En el momento en el que se inicia el ejercicio físico, aumenta el flujo sanguíneo, con lo que se estimula la movilización de los ácidos grasos. En esta movilización intervienen también factores hormonales, con un papel preponderante de la catecolamina en la estimulación y de la insulina en la inhibición.
En las primeras etapas del ejercicio se suele utilizar energía que procede de la grasa, pero a continuación dependiendo de la intensidad del ejercicio y del nivel de entrenamiento del deportista, el consumo de energía puede provenir de otras fuentes, como el glucógeno muscular, que aporta una energía de más calidad. Cuanto más intenso es el ejercicio, mayor será el requerimiento energético y menor el consumo de grasa. Solo en el caso de ejercicio físico de alta duración, como es el caso de los deportes de fondo y de ultrafondo, el metabolismo de la grasa se activa en el momento en el que los niveles de glucógeno van disminuyendo.

El papel de la nutrición deportiva en la oxidación de la grasa
Para que la grasa pase a ser una fuente energética principal en la realización del ejercicio físico,todos los factores que influyan positivamente en el transporte de los adipocitos a los músculos serán favorables.

Es muy importante saber que la ingesta de carbohidratos inhibe o retarda el metabolismo de la grasa, por lo que un deportista con una dieta rica en carbohidratos quemará muy poca grasa durante el ejercicio. Esto tiene una explicación bioquímica que está asociada a la elevación del nivel de insulina.
También se ha comprobado que la ingesta de algunas sustancias facilita la oxidación de las grasas. Tal es el caso de la cafeína, la guaranina, la tirosina o el té verde, presentes en muchos suplementos de nutrición deportiva.

Otros factores a tener en cuenta

Se han podido encontrar otros factores que afectan directamente a la oxidación de la grasa, además de los ya mencionados. En la práctica deportiva, no solo influye la duración y la intensidad, sino que influye también el tipo de ejercicio. Así, caminar o correr son mucho más efectivos en la quema de grasas que otros deportes como el ciclismo.

También se ha demostrado que las temperaturas elevadas y la altitud favorecen el metabolismo del glucógeno frente al de la grasa.
En cualquier caso, la práctica habitual de ejercicio ha demostrado ser una forma excelente de quemar grasa, debido a la influencia que tiene en el aumento del flujo sanguíneo y de la densidad de mitocondrias, pero ha de estar siempre acompañada de una dieta equilibrada.

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